Las herramientas de planificación tradicionales no pueden evaluar lo que aún no existe
Dado que el enfoque de Economía Azul opta por un cambio transformador y radical de los modelos de negocio existentes, las iniciativas deben traducirse en acciones reales sobre el terreno. El nuevo enfoque no puede apoyarse en equipos experimentados. El camino a seguir se basa en equipos multidisciplinares que aprenden haciendo. Estas iniciativas empresariales traducen una idea respaldada por buena ciencia en negocios que no solo superan a la competencia, sino que generan importantes oportunidades de desarrollo económico en la comunidad local. En las economías emergentes, esto puede ser un verdadero mecanismo para sacar de la pobreza a toda una comunidad. Sin embargo, si un enfoque de este tipo se evaluara con las herramientas tradicionales de planificación empresarial, como los análisis de mercado, las hojas de cálculo financieras y las auditorías tecnológicas, es probable que el valor demostrado una y otra vez resultara incomprensible. Esto se debe principalmente a que dicha evaluación se centraría únicamente en un análisis competitivo basado en fortalezas y debilidades, en torno a actividades empresariales centrales construidas sobre competencias clave protegidas por patentes.
El Modelo participativo de dinámica de sistemas
¡Esto no significa que el enfoque de la Economía Azul no requiera planificación estratégica ni documentación financiera! Por el contrario, el enfoque se apoya en el Modelo participativo de dinámica de sistemas como herramienta para diseñar, respaldar e implementar modelos de negocio innovadores. La modelización matemática incorporada en esta herramienta orienta la aceleración y ampliación de la puesta en marcha de las oportunidades, al tiempo que determina las interacciones con los sistemas naturales, teniendo en cuenta sus limitaciones. La fuerza de esta herramienta radica en su capacidad de cuantificar bucles de retroalimentación y multiplicadores económicos tangibles, permitiendo así una comprensión clara de las sinergias que pueden crearse a partir de las distintas iniciativas al estilo de la Economía Azul.
De Jay Forrester al Club de Roma
En 1964, el profesor Jay Forrester creó los orígenes de esta herramienta como un modelo de desarrollo urbano en el MIT (Massachusetts Institute of Technology). Inspirado por la descripción de los problemas del mundo que le dio Aurelio Peccei, antiguo alto ejecutivo de FIAT y Olivetti, el modelo se convirtió más tarde en un modelo global que sirvió de base para un informe presentado al Club de Roma, en el célebre libro Limits to Growth. Existe una versión simplificada y modernizada de este modelo, disponible como código abierto, que permite su uso incluso a principiantes en matemáticas comprometidos con la comprensión y la modelización de la dinámica de una Economía Azul. Por eso, las matemáticas y la modelización están en el corazón del enfoque de la Economía Azul, lo que nos impide recurrir a un enfoque lineal que pasaría por alto las carteras de oportunidades que podrían crearse.

